lunes, 23 de agosto de 2010
lunes, 5 de julio de 2010
El amor desea, el temor evita.
El amor prolongado es posible -aun siendo un amor feliz- porque no es fácil poseer a un ser humano hasta el final, conquistarlo hasta el final -siempre se abren fondos nuevos, cuartos traseros del alma nuevos, aún no descubiertos, y también hacia ellos alarga sus manos la infinita ansia posesiva del amor-. Pero el amor finaliza tan pronto como sentimos un ser como limitado.
Lo que más nos aproxima a una persona es esa despedida, cuando acabamos separándonos, porque el sentimiento y el juicio no quieren ya marchar juntos; y aporreamos con violencia el muro que la naturaleza ha alzado entre ella y nosotros.
Lo que más nos aproxima a una persona es esa despedida, cuando acabamos separándonos, porque el sentimiento y el juicio no quieren ya marchar juntos; y aporreamos con violencia el muro que la naturaleza ha alzado entre ella y nosotros.
domingo, 4 de julio de 2010
Poco se Sabe
yo no sabía que
no tenerte podía ser dulce como
nombrarte para que vengas aunque
no vengas y no haya sino
tu ausencia tan
dura como el golpe que
me di en la cara pensando en vos
no tenerte podía ser dulce como
nombrarte para que vengas aunque
no vengas y no haya sino
tu ausencia tan
dura como el golpe que
me di en la cara pensando en vos
miércoles, 23 de junio de 2010
sábado, 19 de junio de 2010
Podía ser (Y no fué)
Podía ser, podía ser y no fue,
por la distancia, por el correo, por mi vagancia.
Podía ser, podía ser y no fue,
por los aviones, por nacimientos, por defunciones,
por estrategia y andar metido en revoluciones.
Tenía que ser así, tenía que ser así
y no me lo acabo de tragar.
Tenía que ser así
ya el tango se acabó y yo no he parado de llorar.
Y a veces la maldigo, y a veces la comprendo,
y a veces como hoy, me hago el supernintendo.
Podía ser, podía ser y no fue,
por mi inconsciencia, por mi familia y la convivencia.
Podía ser, podía ser y no fue,
por la vivienda, por días a oscuras y otras jodiendas
por no advertirme que tus sueños no tienen riendas.
por la distancia, por el correo, por mi vagancia.
Podía ser, podía ser y no fue,
por los aviones, por nacimientos, por defunciones,
por estrategia y andar metido en revoluciones.
Tenía que ser así, tenía que ser así
y no me lo acabo de tragar.
Tenía que ser así
ya el tango se acabó y yo no he parado de llorar.
Y a veces la maldigo, y a veces la comprendo,
y a veces como hoy, me hago el supernintendo.
Podía ser, podía ser y no fue,
por mi inconsciencia, por mi familia y la convivencia.
Podía ser, podía ser y no fue,
por la vivienda, por días a oscuras y otras jodiendas
por no advertirme que tus sueños no tienen riendas.
miércoles, 16 de junio de 2010
Tatuaje (kon la plumilla del aliento)

Cantaba en mi cama canciones de cuna
y en algunas noches ladraba a la luna.
Dejaba en mis frisos y en mis alquitrabes
todos sus vestigios, su pluma de ave.
Me volaba el coco, con sus sahumerios
y versículos falsos de los evangelios.
Basta de nombrarme lugares comunes,
yo te doy mi vida, tu me das tus lunes.
Voy a tatuar mi número en tu piel
con la plumilla del aliento,
y acabaré violándote después,
pero con tu consentimiento.
En juicios sumarios era apabullante
su mirada ingenua era un atenuante.
Ella se codeaba con los delincuentes
y nadie archivaba sus antecedentes.
Por hacerla mía vendí mi alma al diablo
y una noche de esas blandió su venablo.
Me atravesó el pecho mientras me mordía
con ensañamiento, con alevosía.
lunes, 14 de junio de 2010
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